NATURALEZA y ECOSISTEMA A la Costa Maya le corresponde compartir el Arrecife Mesoamericano junto con Belice, Guatemala y Honduras. Este arrecife tiene una extensión aproximada de mil kilómetros, siendo el segundo sistema coralino más grande e importante del mundo. Alberga diversas especies como langosta espinosa, caracol rosado, tortugas blancas, carey y caguamas, cocodrilos, delfines, tiburones, ballenas y más de 60 especies de corales. Asociados con este sistema se encuentran amplias extensiones de humedales costeros, praderas de pastos marinos, lagunas y bosques de manglar. El área arrecifal de la Costa Maya, con una representativa presencia de grupos indígenas maya, incluye una importante franja costera, que conlleva la constante transición entre ecosistemas terrestres y marinos. Actualmente, estos ecosistemas se encuentran en buen estado de conservación y constituyen el capital natural para el desarrollo económico de la región. El arrecife constituye además una defensa natural contra los huracanes que afectan la costa del mar Caribe. El corredor Pulticub - Xcalac, cuenta con una superficie de 37,500 hectáreas, en las que se desarrollan proyectos de ecoturismo y pesca, concretamente en las poblaciones de Mahahual y Xcalac, frente al arrecife de Banco Chinchorro. La importancia de los manglares radica en que son ecosistemas activos y llenos de vida, integrados por infinidad de especies acuáticas y terrestres de flora y fauna de todos los niveles, donde predomina el mangle. Todas las especies que interactuan en un manglar tienen su nicho especifico y funciones determinadas dentro del ecosistema, que son vitales para su dinámica y funcionamiento. El manglar es un filtro biológico que se comporta como un eslabón entre la vida marítima y la vida terrestre. En Costa Maya los manglares se encuentran por doquier: en la costa, al amparo de los arrecifes de coral que permiten su desarrollo en contacto directo con el mar, en las riberas y desembocaduras de los ríos y en las lagunas. En los manglares dentro de la gran variedad vegetal predomina el mangle blanco y constituyen refugio de manatíes y lagartos; en las copas de los árboles viven garzas, colibríes y patos; en las ramas se encuentran iguanas, perezosos y tigrillos, mientras que en las raíces, conchas, cangrejos, caracoles y larvas de camarón; existe también una gran cantidad de insectos: zancudos y mariposas por citar algunos; la población acuática incluye cientos de clases de peces que son el sustento de muchas comunidades. Al navegar por el río Hondo, en el estero que conduce al mar se puede observar la variedad de mangle rojo o verdadero, que es el más común y tiene un atractivo adicional, sus raíces son aéreas y asemejan las patas de los zancudos, lo que les permite sostenerse sobre los suelos blandos y filtrar la salinidad del agua. La sabana de la Costa Maya, está formada por extensas llanuras con carácter selvático, en la que predominan hierbas, pastos y gramíneas; no carece de árboles y arbustos, frecuentemente acacias y palo de tinte. El suelo, que no llega a gran profundidad, es arcilloso e impermeable. Aunque llueve la mayor parte del año, en la estación seca prolifera la propagación de incendios. La temperatura media de 25º C. Una forma de vida común, son las innumerables especies de insectos, que aparecen en la temporada de lluvias. La selva ocupa la mayor parte del territorio de la Costa Maya, con una amplia variedad de especies vegetales y animales. El suelo es poco fértil ya que la materia orgánica es rápidamente descompuesta por el calor y la humedad; los nutrientes son lavados por las intensas lluvias, permaneciedo húmedo, porque el follaje espeso absorbe casi toda la luz y no permite el paso de los rayos solares hacia el interior. La visibilidad alcanza unos 20 metros y la temperatura media 30º C. La mayor parte de la vegetación está compuesta por árboles de madera dura, con ejemplares que alcanzan entre 15 y 25 metros de altura. Abundan abundan las típicas enredaderas leñosas llamadas lianas, helechos, arbustos y plantas con flores. Los animales viven adaptados a las características de la vegetación. Las aves anidan en las copas de los árboles. Monos, loros y los tucanes, conviven con mariposas y flores coloridas. A nivel del suelo viven jabalíes, tapires, lagartos, serpientes, sapos, ranas y felinos. Son numerosos los saltamontes, escarabajos, hormigas, termitas y otros. En un solo árbol pueden contarse hasta 400 especies de insectos. | |